La terapia cráneo-sacral está basada en los principios de la osteopatía craneal, y se apoya principalmente en la inteligencia natural del cuerpo para re-encontrar el equilibrio, en la libre circulación del líquido cefalorraquídeo y en el libre movimiento de las articulaciones del cráneo y del sacro.
Esta terapia se fundamenta en que las suturas de los huesos del cráneo y del sacro son articulaciones que tienen un movimiento de flexión y extensión. Este movimiento respiratorio primario sucede en todo nuestro cuerpo entre 5 y 10 veces por minuto. Está originado por el movimiento pulsátil del líquido cefalorraquídeo, que circula por el interior del tejido facial.
El líquido cefalorraquídeo se fabrica a través del plasma sanguíneo en el interior del cráneo de forma pulsátil y circula por un circuito semi-cerrado en el interior de las fascias. Esta circulación rítmica responde y actúa bajo principios y leyes hidrodinámicos y de tensión reciproca.
El líquido cefalorraquídeo es un líquido muy especializado que circula por el interior de las fascias por todo el organismo, sobre todo por el cráneo, la columna vertebral y el sacro. Este líquido tan inteligente dispone de un gran poder energético y homeostático, pues está íntimamente relacionado con el sistema nervioso central y periférico.
Gracias a la articulación esfeno-basilar y a la producción del líquido cefalorraquídeo de forma rítmica y pulsátil tenemos los movimientos de flexión y extensión en todos los huesos del cráneo y del rostro humano. El ritmo y simetría de esta pulsación está directamente relacionado con nuestra salud y con nuestra calidad de vida.
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